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Dietas

La adopción de una dieta según el tipo de sangre conduce a una pérdida de peso duradera, además de beneficios para la salud que incluyen el incremento de la energía y el alivio de problemas gastrointestinales.

La dieta a través del tipo de sangre se basa en la teoría de que según nuestro grupo sanguíneo hay ciertos alimentos que son más aceptados que otros, por lo que si seguimos regularmente una dieta que nuestro organismo no asimila, podríamos ocasionar obesidad o enfermedades del hígado, coronarias, diabetes e incluso cáncer. La sangre está formada por lectinas que son parecidas a las proteínas, ellas producen diferentes reacciones químicas según el tipo de sangre que tengas. Si consumes proteínas incompatibles a tu sangre, podrías generar ciertas complicaciones dentro de tu aparato digestivo, por eso te recomendamos que comas alimentos compatibles, ya que de lo contrario retendrás líquidos, acumularás grasa y no tendrás una sana digestión.

Dependiendo de si eres O, B, A o AB, tendrás que dejar de comer ciertos alimentos y te concentrarás en los que no te engordan.

Grupo O: sistema inmunológico muy activo y un sistema digestivo fuerte.

Grupo A: estómago sensible y sistema inmune que aguanta estos desgastes

Grupo B: sistema inmune fuerte y muy tolerante.

Grupo AB: digestión sensible.